Justicia para Samir Flores

Hoy se celebra el Día Internacional de Apoyo a Samir Flores, asesinado por su defensa del medioambiente en lucha contra implantación de gaseoductos y termoeléctricas en México. Esta fecha también coincide con el aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, uno de los padres de la Revolución Mexicana. En Solidaridad Internacional Andalucía realizamos una actividad reivindicativa en favor de justicia por Samir Flores hace unas semanas con motivo de las charlas y conferencias del proyecto “¡Esto lo cambia todo!”.

Samil Flores Soberanes, de 30 años fue uno de los principales adversarios del Proyecto Integral Morelos (PIM), de 2010, que incluye una termoeléctrica en la comunidad Huexca; un gasoducto que atraviesa decenas de comunidades campesinas en los centrales estados de Tlaxcala, Puebla y Morelos; una línea eléctrica y un acueducto. El activista recibió varios disparos el pasado mes de febrero en la puerta de su casa, en la localidad de Amilcingo, justo después de que llegaran dos coches a la puerta de su vivienda y le llamaron para que saliera. Aunque los vecinos lo encontraron con vida, antes de llegar al hospital Flores falleció.

En 2012, la comunidad votó en contra de que un gasoducto cruzara por sus tierras. La tubería iba a llevar gas natural desde el Estado de Tlaxcala, a más de 100 kilómetros de distancia, hasta la central termoeléctrica, cuya producción busca cubrir el 80% de las necesidades energéticas de Morelos. Diversos expertos consideraron que la inversión, de unos 1.600 millones de dólares, ignoraba el peligro sísmico de la zona, situada a poco kilómetros del volcán Popocatépetl. También alertaron sobre la gran cantidad de agua que la central necesita para funcionar en una región con recursos hídricos limitados.

Flores se convirtió en uno de los líderes de la oposición al gasoducto. Herrero de profesión, venía de una familia de activistas. Su tío, Vinh Flores, fue un líder campesino asesinado a finales de los años 70.

Flores empezó con una ‘radio bocina’, un altavoz ambulante que iba desplazando de azotea en azotea. Ponía canciones de protesta y leía las noticias que publicaban los periódicos locales. Al poco tiempo, fundó la radio comunitaria en un local donde cuelgan fotos del líder campesino Emiliano Zapata, un sable y otros obsequios.  “Nos quejábamos de que las autoridades municipales no nos informaban. Nos decían: ‘se va a hacer esto y ya”, recuerda María, de 25 años, una compañera de la radio comunitaria que prefiere no revelar su verdadero nombre. “Nosotros queríamos una radio que sirviera de herramienta de lucha”. Desde allí, Flores denunció la existencia de un “grupo de choque”, supuestamente creado para amedrentar a los opositores a la termoeléctrica. 

Tras el anuncio de la consulta hace dos semanas, Flores, quien ya había sido amenazado, intensificó sus denuncias contra la termoeléctrica y el gasoducto frente a los micrófonos. Consideraba estos proyectos un peligro para las comunidades y una imposición. El Gobierno mexicano convocó la consulta para corregir esa impresión. El día antes de su asesinato, Flores expuso sus ideas en una de las asambleas informativas que la Administración federal ha organizado en vísperas de la votación para convencer a la población de las ventajas de la planta. Fue su último acto de protesta. 

Aqui encontrarás más información sobre los acciones llevadas a cabo por el movimiento Gastivista